Para que seas prisionero de tus pasiones. La sensualidad nos quería persuadir de que estábamos enamorados, pero la razón se resistía al engaño. Entonces la fantasía brindo…
Para que seas prisionero de tus pasiones.
La sensualidad nos quería persuadir de que estábamos enamorados, pero la razón se resistía al engaño. Entonces la fantasía brindo su oportuna ayuda.